En esta entrevista con Stefania Milano, endodoncista de la Clínica Dental Galindo, conoceremos de primera mano la reendodoncia, un tratamiento dental con el que estamos dando una segunda oportunidad al diente. Stefania comparte su experiencia y explica cómo la precisión que aportan tanto las nuevas tecnologías como la experiencia de un profesional especializado, son fundamentales para asegurar el éxito de endodoncias y reendodoncias, intervenciones clave para salvar el diente.
Vocación por la odontología
¿Cómo nace tu vocación por la odontología?
Desde que recuerdo, siempre había tenido claro que quería ser médico o dentista. Finalmente, me decidí por la odontología.
¿Nadie en tu familia o entorno familiar se dedicaba a la odontología?
No, aunque mi vocación por esta carrera profesional despertó otra vocación en mi familia, ya que mi hermana mayor, que primero había estudiado Traducción e Interpretación, hizo Odontología más tarde. Y esa es su dedicación profesional actual.
Reendodoncia a los 18 años
Muchos odontólogos desarrollaron su interés por ser dentistas cuando, de niños y adolescentes, acudían a la clínica dental.
Sí, claro. Justamente, las dos experiencias que más me marcaron en mi niñez y adolescencia en una clínica dental fueron la endodoncia que me hicieron a los 10 años y la reendodoncia a los 18. Y mira, ahora soy yo quien hace endodoncias todos los días.
¿Pudieron esas experiencias ser un estímulo para tu orientación profesional?
[Sonríe] Pues no lo sé, la verdad. Lo curioso es que, gracias a esas experiencias, entendí qué es una reendodoncia y por qué a veces es necesaria, incluso antes de empezar a estudiar en la facultad de Odontología.
Reendodoncia: ‘matar el nervio’ y salvar el diente
Una endodoncia es el tratamiento que extrae la pulpa dental muerta, infectada o dañada del diente, y que rellena con un material inerte el espacio que queda vacío: la cavidad pulpar. Coloquialmente, decimos «matar el nervio».
Llama la atención la expresión coloquial de «matar el nervio», porque con la endodoncia lo que consigues es, precisamente, dar vida al diente. Al eliminar la pulpa dañada o infectada, el tratamiento permite conservar el diente y evitar problemas mayores, como infecciones que pueden afectar a otras partes de la boca o incluso al organismo.
¡Una endodoncia salva el diente!
Así es. Eliminamos la infección y hacemos posible que el diente siga cumpliendo su función.
Diente con nutrientes
Pregunta que seguro que se hace mucha gente. ¿Cómo puede sobrevivir un diente sin el nervio?
El diente sobrevive porque sigue recibiendo nutrientes del ligamento periodontal y del hueso que lo rodea, aunque ya no tenga sensibilidad.
Causas de infección del diente
¿Por qué se puede infectar la pulpa del diente?
La pulpa puede infectarse cuando una caries es tan profunda que permite que las bacterias lleguen hasta la raíz, causando una infección.
Endodoncia para acabar con la infección y el dolor
Eliminando el nervio, ¿nos despedimos de la infección y del dolor?
Sí, eso es. Al eliminar la pulpa dañada, también se elimina la fuente de la infección y, por lo tanto, el dolor.
Reendodoncia: tratamiento poco agresivo
¿Hasta qué punto es agresivo el tratamiento de endodoncia?
Muy poco. Hace falta anestesia local y muy raramente necesitamos hacer una sedación consciente. Es muy importante explicar bien en qué consiste la reendodoncia, resolver todas las dudas y tranquilizar.
¿Explicas a veces que a ti te hicieron una reendodoncia en tu juventud?
Sí, alguna vez lo he compartido porque he intuido que podría ser de ayuda. Siempre hay que ponerse en la piel del paciente y entender sus miedos.
Clave del éxito de la reendodoncia
¿Cuál es la clave del éxito de una endodoncia?
La clave está en que el relleno que ponemos en la cavidad pulpar, un material llamado gutapercha, ocupe exactamente la misma longitud que el nervio. Ni más largo ni más corto.
¿Esa falta de precisión podría hacer que, con los años, sea necesaria una reendodoncia?
Sí, exactamente. En mi caso, por ejemplo, cuando era niña, el material de relleno que usaron quedó demasiado corto. Por eso es tan importante que estos tratamientos los haga un especialista con experiencia.
La figura especializada del endodoncista
¿Por qué es tan importante contar con un endodoncista especializado para estos tratamientos?
Una figura especializada es fundamental. De hecho, en las últimas décadas surgen especialistas en odontología porque resulta imposible que un solo profesional domine todas las áreas. El endodoncista sabe cómo llegar hasta el final de la raíz, incluso cuando esta es muy fina, está curvada o presenta calcificaciones, que es cuando el nervio se endurece.
En tu niñez, ¿a ti no te trató un especialista?
No, no era un especialista. Me dejó parte del nervio, de manera que, con los años, la infección regresó y terminé necesitando una reendodoncia para solucionar el problema por completo.
La importancia de la precisión al extraer el nervio
El profesional que hace esta intervención se puede quedar corto, pero también has dicho que puede pasarse, utilizar más material de relleno del necesario, ¿verdad?
Cuando el material de relleno se extiende fuera de la raíz, el hueso puede rebelarse, y esa reacción puede causar una infección. Todo ello puede derivar en un quiste o un flemón.
Nervios dentales con ramificaciones
Cuando hablamos del nervio del diente, puede parecer algo sencillo, pero en realidad la pulpa tiene múltiples ramificaciones.
El nervio tiene múltiples ramificaciones muy finas, alojadas dentro de los conductos del diente.
Caries, causa principal de reendodoncia
¿A un paciente solo le tienen que hacer una reendodoncia si le hicieron mal la endodoncia en primer lugar?
No necesariamente. A veces el tratamiento inicial se hizo bien, pero puede aparecer una caries nueva. Hay dientes que, por diferentes motivos, son más propensos a las caries, y por eso es tan importante acudir al dentista con regularidad.
¿Es la caries el principal detonante de una reendodoncia?
La caries es la causa principal de reendodoncia. Pero, como he explicado, también puede haber una mala praxis. Son muy importantes los conocimientos, la experiencia y las herramientas y tecnologías de que dispone el profesional. Hoy tenemos un instrumental mecánico y tecnologías de obtención de imágenes —escáner CBCT y radiografías periapicales— de gran precisión.
¿Un golpe en el diente también puede hacer necesaria una reendodoncia?
Sí, claro, el diente puede recibir un golpe, que puede ser causa de una reendodoncia.
La importancia de la higiene oral y las visitas al dentista
Con todo lo que dices, en buena parte está en manos del paciente evitar una reendodoncia, manteniendo una excelente higiene oral y acudiendo regularmente al dentista para prevenir nuevas caries.
Las caries pueden infectar el diente y, al destruir parte de su estructura, lo dejan más vulnerable. Por eso es tan importante reforzar el diente poniendo una corona en el molar afectado, una protección más fuerte que un empaste.
Seguimiento en la clínica dental tras la reendodoncia
Una vez te han hecho una reendodoncia, ¿cada cuánto te tienen que mirar en la clínica dental para comprobar que ha ido todo bien?
A los tres meses, seis meses y un año. Cuando se hace una endodoncia, no se suele hacer un control. Ahora bien, si había una infección, hay que hacer el mismo seguimiento posterior a una reendodoncia: tres meses, seis meses y un año. La razón es que hay un quiste en el hueso, que se acaba yendo y se forma hueso.
Pulpitis y necrosis
¿Qué problemas en el nervio pueden hacer necesaria una endodoncia?
Uno de los problemas más comunes es la pulpitis, una inflamación de la pulpa que obliga a quitar el nervio. También puede darse necrosis, cuando el nervio ha muerto, lo que generalmente significa que hay una infección. En este caso, es importante hacer un seguimiento, ya que la infección podría extenderse al hueso y provocar lo que conocemos como un flemón.
En la mayoría de casos, ¿no es necesario hacer una reendodoncia?
Exacto. Si te hacen una endodoncia a los 20 años, a los 40 años, el diente estará en perfecto estado si todo ha ido a favor. Es decir, has llevado una buena higiene oral y has ido al dentista de forma regular.
Reendodoncia, un tratamiento dental con poca visibilidad
¿Qué sientes, a nivel profesional, al lograr salvar un diente?
Es una gran satisfacción, aunque lo cierto es que la endodoncia es uno de los tratamientos menos agradecidos, ya que no siempre percibe del todo el beneficio que aporta. Se trata de un procedimiento laborioso, que lleva su tiempo, y trabajas dentro del diente, no en su aspecto exterior, lo que hace que el trabajo luzca menos. Sin embargo, para nosotros como profesionales, salvar un diente y evitar una extracción tiene un valor enorme. ¡Estamos preservando la estructura natural y la salud bucal del paciente a largo plazo!
Un procedimiento laborioso
¿Cuánto dura el procedimiento de reendodoncia?
Cuantos más nervios tenga el diente, más tiempo se emplea en este proceso. Un molar tiene entre tres y cuarto nervios. Un premolar, dos nervios. Y un canino, un nervio. Toda la intervención puede durar hasta 45-50 minutos.
El endodoncista ideal
¿Qué características se valoran más en un endodoncista?
Un buen endodoncista debe ser extremadamente preciso y trabajar al milímetro. Si no tienes esos rasgos, no vas a poder tratar correctamente los conductos y asegurar así el éxito del tratamiento.
Innovaciones en endodoncias
¿Qué grandes innovaciones han beneficiado los últimos años a los profesionales de la endodoncia?
La gran transformación ha sido el paso de un sistema de trabajo manual a uno mecánico. El tratamiento ha reducido así sus tiempos y ha aumentado su precisión. Una herramienta muy importante es el localizador de ápice, o apex locator, que mide el diente al milímetro. El objetivo es ni quedarte corto, ni pasarte, como ya hemos ido comentando. Es un dispositivo que ya hace décadas que tenemos, pero que se ha ido sofisticando y que hoy en día es un instrumento dental mecánico. Una gran revolución ha sido el escáner CBCT, cuyas imágenes facilitan el trabajo con nervios accesorios, que son nervios adicionales en ciertos tipos de piezas dentales, así como con nervios curvados.