A la hora de elegir clínica dental de confianza, la proximidad es uno de los criterios a tener en consideración por el paciente. Si bien los tratamientos dentales son cada vez más eficientes, y requieren menos visitas, también es cierto que algunos procedimientos exigen un número mínimo de citas con el dentista. Pensemos, por ejemplo, en los tratamientos de ortodoncia. Por ello siempre es conveniente tener cerca de casa el centro de salud tuyo y de tu familia.
Dicho esto, también está claro que la cercanía de la clínica dental no puede ser nunca el factor más decisivo a la hora de elegir dentista. Para ilustrar esta regla, compartimos en el blog la experiencia de un paciente, Rubén Trilla, a quien se le hizo una extracción de muela del juicio en nuestra clínica dental en Barcelona, tras una primera intervención fallida en Badalona, ciudad donde reside.
En el blog ya hemos explicado los criterios más importantes a la hora de elegir dentista.
Primer intento de extracción de muela de juicio
«Todo empezó», recuerda Rubén, «con un molesto dolor en la zona de las muelas». Rubén hizo lo que haría cualquier persona: pedir visita en el dentista para solucionar el problema. Hacía poco que vivía en Badalona, así que no tenía centro de salud dental de confianza. «Busqué una clínica dental próxima a casa. Allí me dijeron que me tenían que sacar una muela de juicio, una intervención que acabó siendo una mala experiencia. Enseguida me di cuenta de que la dentista que hacía la extracción no podía sacar la muela. Daba unos tirones que me sacudían y que levantaban mi cabeza. Así estuve varios minutos, notando una sensación de dolor en la mandíbula por la fuerza de los tirones. Me acabaron partiendo el molar y no les dejé finalizar. ‘¡Para, para!’, logré decir, porque no veía nada claro que aquella extracción de muela de juicio fuese a acabar bien».
¿El resultado para el paciente? «Quedó pendiente de extraer una parte del diente, que se había partido. Además, me hicieron un corte en el hueso maxilar y, ya en la clínica del doctor Galindo, averigüé que me habían cosido la encía a la parte interior de la mejilla. Finalmente, me prescribieron un antibiótico y un antiinflamatorio. Y mi prioridad a partir de ese momento fue encontrar un dentista que me extrajese bien la muela de juicio, ¡sin hacerme daño!».

Rubén observa una imagen de su boca, siguiendo las explicaciones del director médico, Carlos Galindo.
Director médico de Clínica Dental Galindo: «¿Te hago ya la extracción?»
Rubén conoció nuestra clínica por el boca-oreja. «Antes de aquella mala experiencia como paciente, me hubiera dado pereza ir desde Badalona hasta Sants, en Barcelona. En aquella época, trabajaba de noche. Para una mejor gestión de mi tiempo, para mí era muy importante tener el dentista cerca. Pero tenía una muela de juicio a medio sacar, y necesitaba un odontólogo que me diese confianza. Pedí hora en Clínica Dental Galindo y, al cabo de un par de días, ya estaba en el box con el doctor».
El tratamiento con antibióticos que estaba siguiendo facilitaba la intervención. De manera que, manos a la obra, el doctor Carlos Galindo le preguntó: «¿Te la extraigo ya»? Dicho y hecho. «Me pinchó para administrarme la anestesia local con una sutileza que ni me enteré. Y me sacó la muela o, mejor dicho, lo que quedaba de muela, con rapidez. ¡Ya tenía nuevo dentista!».
La importancia de un dentista de confianza
Dicen que hay dos profesionales de salud, de aquellos que debemos visitar con cierta frecuencia, que deben disfrutar de nuestra absoluta confianza: ginecólogo y dentista. Rubén comparte esta píldora de sabiduría popular, y recuerda la tranquilidad y la seguridad que le transmitió aquella primera visita en nuestra clínica, con la extracción segura del molar que le causaba problemas y dolor. «Desde entonces, Clínica Dental Galindo se ha convertido en mi clínica de confianza. Me hice un curetaje y me estoy haciendo las limpiezas dentales periódicas. ¡Más motivado que nunca para mantener una excelente salud dental!».