No están a la vista, como los dientes y las encías, pero las glándulas salivales tienen la máxima importancia para la salud de tu boca y para una buena digestión. Las glándulas salivales segregan saliva, un fluido biológico vital para la salud oral. Se trata de un líquido que es 99% agua y 1% sustancias como proteínas, enzimas, mucosidad y agentes amortiguadores para el equilibrio del pH. La disponibilidad de saliva suficiente es fundamental para que boca y garganta estén bien hidratadas y humedecidas, para ayudarte a tragar y digerir, y para proteger tus dientes de las bacterias que causan caries.
En este artículo te explicamos de forma divulgativa todo lo que tienes que saber sobre estas glándulas. ¿Qué son? ¿Dónde están? ¿Para qué sirven las glándulas salivales? ¿Por qué son tan importantes estas glándulas de la boca?
¿Qué son?
Las glándulas salivales son, en su condición de glándulas, unos órganos que tienen como misión la secreción de sustancias. Así como otras glándulas secretan hormonas, jugos gástricos, sudor, lágrimas o leche, las glándulas salivales se encargan de generar saliva.
Consideramos las glándulas salivales como glándulas exocrinas, ya que secretan su producto principal, la saliva, a través de conductos que llevan estas secreciones hacia el exterior del cuerpo o hacia una cavidad del cuerpo que se comunica con el exterior. En el caso de las glándulas salivales, la saliva se libera en la cavidad bucal a través de miniconductos específicos o pequeñas aberturas.
Tipos de glándulas salivales: ¿cuáles son?
Hay tres tipos principales de glándulas salivales, de las que hay una a cada lado de la boca.
- Glándulas sublinguales. Se encuentran debajo de cada lado de la lengua, justo por debajo de la parte inferior de la boca.
- Glándulas submandibulares. Localizadas debajo de la mandíbula, constan de dos partes: el lóbulo superficial y el lóbulo profundo. Al igual que las glándulas sublinguales, la saliva producida en las glándulas submandibulares entra en la boca desde debajo de la lengua.
- Glándulas parótidas. Están justo frente a los oídos. Como las glándulas submandibulares, las glándulas parótidas tienen dos partes: superficial y profunda. La saliva producida por las glándulas parótidas entra en la boca a través de pequeños conductos cerca de los molares superiores. Estas son las glándulas salivales más grandes en los humanos.
Además de estos tres tipos de glándulas salivales principales, cada persona tiene hasta 1.000 glándulas salivales menores. Son glándulas muy pequeñas, que están distribuidas en la membrana mucosa de la boca y la garganta, debajo de la superficie de estos tejidos. Sin bien las glándulas salivales menores son mucho más pequeñas (unos 2 milímetros), juntas producen más saliva que las glándulas principales.
¿Para qué sirven las glándulas salivales?
La función principal es producir saliva. La saliva desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de la salud bucal y general.
Así, la saliva:
- Mantiene boca y garganta lubricadas y en las condiciones adecuadas.
- Conserva limpia la boca.
- Humedece los alimentos para que sea más fácil tragar.
- Contiene una enzima llamada amilasa, que ayuda al estómago a descomponer los almidones en los alimentos.
- Ayuda a reducir el riesgo de caries y enfermedades de las encías.
- Contribuye a mantener el equilibrio de pH en la boca.
Las glándulas salivales no solo son cruciales para boca y dientes, sino también para todo el proceso digestivo. La saliva facilita la deglución y una primera descomposición de los alimentos que saldrán de la boca y pasarán por garganta y esófago para, finalmente, llegar al estómago.
Hidratación de la boca
La saliva es sobre todo agua, pero también contiene enzimas y sustancias que ayudan a mantener la boca hidratada y limpia. Al tragar, la saliva arrastra partículas de alimentos y bacterias, contribuyendo a la prevención de infecciones y caries.
- Limpieza. La saliva actúa como un agente de limpieza natural. Al arrastrar partículas de alimentos, ayuda a eliminar restos de comida que podrían quedar atrapados entre los dientes o en otras áreas de la boca. Esto contribuye a prevenir la acumulación de placa dental, que es una película pegajosa de bacterias que puede llevar a la formación de caries y enfermedades de las encías.
- Prevención de infecciones. Al arrastrar bacterias, la saliva contribuye a reducir la cantidad de microorganismos perjudiciales para la boca. Esto es esencial para prevenir infecciones bucales y mantener un equilibrio saludable de la microbiota oral. Reducir la presencia de bacterias perjudiciales ayuda a prevenir problemas como la gingivitis y la periodontitis.
Digestión salival
El proceso de digestión comienza en la boca con las enzimas presentes en la saliva, especialmente la amilasa, que descompone los carbohidratos de los alimentos antes de su llegada al estómago.
Este paso previo de la digestión bucal es de vital importancia, ya que establece las condiciones óptimas para una posterior digestión eficiente en el sistema gastrointestinal. La amilasa, al descomponer los carbohidratos en componentes más simples, facilita la absorción y asimilación de nutrientes en el intestino, mejorando la eficacia global del proceso digestivo.
La colaboración entre las enzimas salivales y la acción mecánica de la masticación prepara los alimentos para su tránsito al estómago. Este proceso de predigestión resalta la ingeniosa adaptación del cuerpo humano para maximizar la extracción de nutrientes esenciales de los alimentos.
Protección del esmalte dental
La saliva hace de escudo protector para el esmalte dental al ayudar a neutralizar los ácidos producidos por las bacterias orales, contribuyendo así a mantener el equilibrio de pH en la boca. Esta función esencial no solo previene la erosión del esmalte, sino que también evita la formación de caries.
Cuando las bacterias metabolizan los restos de alimentos, liberan ácidos que, de no ser contrarrestados, podrían corroer el esmalte dental, dejando a los dientes vulnerables a daños y afecciones.
¿Qué pasa si las glándulas producen poca saliva?
La falta de saliva en la boca, también conocida como xerostomía o boca seca, puede plantear varios problemas.
- Caries. La saliva juega un papel fundamental en la prevención de caries, ya que ayuda a neutralizar los ácidos y remineralizar el esmalte dental. La sequedad bucal crea un entorno propicio para el desarrollo de caries.
- Inicio del proceso digestivo. El déficit de saliva puede dificultar el primer paso del proceso digestivo que se hace en la boca.
- Mal aliento (halitosis). La saliva, al limpiar la boca y eliminar partículas de alimentos y bacterias, juega un papel crucial en la prevención del mal aliento. La sequedad bucal propicia la proliferación de bacterias, contribuyendo así al problema de halitosis.
- Dificultad para tragar. La saliva, al lubricar los alimentos y facilitar su paso por la garganta, cumple un papel esencial en el proceso de deglución. La escasez de saliva puede hacer que tragar sea incómodo o incluso difícil.
- Irritación bucal. La falta de adecuada lubricación puede ocasionar irritación en los tejidos de la boca, incluyendo las encías, la lengua y el revestimiento bucal.
- Cambios en el sentido del gusto. La saliva contribuye de forma significativa a la percepción del gusto al disolver los compuestos químicos de los alimentos. La xerostomía puede afectar negativamente el sentido del gusto.
- Infecciones bucales frecuentes. La ausencia de saliva aumenta el riesgo de infecciones bucales, ya que la saliva posee propiedades antimicrobianas que controlan las bacterias en la boca.
- Dificultades en el uso de prótesis dentales. La sequedad bucal puede generar incomodidad al utilizar dentaduras postizas o aparatos dentales, ya que la saliva contribuye a la estabilidad y comodidad de estos dispositivos.
- Lesiones en la mucosa oral. La sequedad constante puede aumentar la susceptibilidad de la mucosa oral a lesiones, irritaciones y llagas.
- Dificultad en la pronunciación. La saliva es crucial para la correcta articulación del habla. La xerostomía puede afectar la pronunciación de ciertos sonidos.
¿Qué problemas pueden sufrir las glándulas salivales?
Estas glándulas pueden padecer alguno de estos problemas.
- Tumores salivales. Un 80% de los tumores surgen en la glándula parótida, y un 15%, en la submaxilar. La mayoría son benignos.
- Cálculos salivales. Depósitos de minerales que obstruyen los conductos salivales.
- Infecciones salivales. Inflamación y dolor causados por infecciones bacterianas.
- Síndrome de Sjögren. Enfermedad autoinmune que provoca sequedad en la boca y los ojos.
- Sialadenosis. Agrandamiento no inflamatorio asociado con trastornos metabólicos o endocrinos.
- Trastornos de la función salival. Incluyen hipersecreción e hiposecreción de saliva.
- Síndrome de Mikulicz. Inflamación crónica y simétrica de las glándulas salivales y lacrimales.
- Radiación y daño. La radioterapia puede causar daño y reducir la producción de saliva.
- Enfermedad de las glándulas salivales. Diversas condiciones que afectan la salud y función de las glándulas salivales.
Debes consultar a tu médico o dentista si notas dolor o hinchazón alrededor de tus glándulas salivales, sientes un dolor al masticar que no crees que tenga que ver con tus dientes o notas la boca muy seca.
¿Cómo cuidar las glándulas salivales?
Aunque no siempre puedes prevenir problemas en las glándulas salivales, hay hábitos que ayudan a mantenerlas saludables.
- Bebe suficiente agua.
- Deja de fumar.
- Reduce el consumo de alcohol.
- Si sospechas que algún fármaco te deja seca la boca, habla con tu médico para que te lo cambie.
- Mantén una excelente higiene oral.
Curiosidades sobre las glándulas salivales
Aquí tienes unos datos interesantes y curiosidades sobre las glándulas salivales:
- Si eres adulto, tus glándulas salivales producen de uno a dos litros de saliva cada día.
- Si acumulases toda la saliva que generas durante un año, podrías llenar una bañera hasta arriba.
- Durante una vida con una duración promedia, las glándulas salivales producirán más de 23.000 litros de saliva.
- Sin saliva, no podrías saborear tu comida. Las moléculas en tu comida deben disolverse en saliva antes de que tus papilas gustativas reaccionen.
- Algunas culturas con una fuerte presencia de alimentos picantes en la dieta, pueden tener glándulas salivales más activas. Así reducen la sensación de picante.
- Solo una gota de saliva contiene una muestra de tu composición genética completa.
- La saliva contiene amilasa salival, una enzima que inicia la descomposición de los carbohidratos en la boca.
- Las glándulas salivales ayudan a mantener el equilibrio del pH en la boca, previniendo la proliferación de bacterias dañinas.
- La cantidad y calidad de la saliva están relacionadas con expresiones sociales como el beso, que implica la transferencia de saliva.
- Durante el embarazo, algunas mujeres experimentan cambios en la producción de saliva por las fluctuaciones hormonales.
- Las glándulas salivales trabajan a toda máquina antes de que vomites. Esto se debe a que el contenido estomacal es ácido, y el vómito puede dañar tu garganta, boca y dientes. La saliva contrarresta este problema, diluyendo y neutralizando el ácido estomacal.