Los terceros molares, habitualmente conocidos como muelas del juicio, suelen ser los últimos dientes en aparecer. Por esta razón y debido a una simple cuestión de la evolución natural, cuando intentar erupcionar, no suelen disponer del suficiente espacio. Esta falta de espacio ocasiona erupciones molestas y dolorosas que conllevan a la extracción de la muela del juicio.
La extracción de los terceros molares es, sin duda alguna, la más frecuentemente realizada en la consulta odontológica. Aunque no siempre deben extraerse, en muchos casos, la patología asociada a las muelas del juicio provoca que se extraigan de forma preventiva. Estudios recientes publicados por la revista BMC Oral Health estiman que un 54% de los cordales son extraídos de manera profiláctica y de esta manera evitar patologías asociadas.
La evolución ha jugado un papel determinante en el tercer molar. Cambios en la alimentación y el menor tamaño de la mandíbula son fundamentales para entender los principales problemas que generan los cordales.

Mandíbula de un homínido de hace 1,2 millones de años, encontrada en Atapuerca, en la Sima del Elefante en 2007
¿Cuáles son los terceros molares?
Los últimos dientes en erupcionar son los terceros molares y se encuentran en la zona más posterior de las arcadas dentales. En total tenemos cuatro muelas del juicio, dos en la arcada superior y dos más en la inferior.
Aparecen entre el final de la adolescencia y los primeros pasos de la edad adulta. Entre los 16 y los 25 años es cuando más visitas acuden a la clínica dental para controlar el crecimiento de estas muelas.
Al ser los últimos en salir, en muchas ocasiones, no tienen el suficiente espacio para poder crecer de la manera adecuada. Esta acción provoca la compresión de tejidos adyacentes y, por ende, dolor e inflamación en la zona posterior de la boca.
La extracción de los terceros molares es una práctica habitual en la consulta odontológica, pudiendo asegurar que es una de las intervenciones quirúrgicas más frecuentemente realizada en nuestra consulta de Barcelona. Es sin duda el molar que más habitualmente se extrae por los problemas anteriores mencionados.
¿Cuánto tiempo tardan en salir las muelas del juicio?
Como hemos comentado anteriormente, los muelas del juicio son los últimos dientes de la boca en realizar su aparición. Además, salen cuando ya estamos entrando en la edad adulta, entre los 16 y los 25 años. En esa etapa el hueso maxilar y mandibular está casi completamente desarrollado, por lo que la muela del juicio no dispone de más espacio del que le han dejado el primer y segundo molar.
Si el espacio del que dispone para erupcionar es suficientemente amplio, la muela del juicio puede tardar en erupcionar totalmente un par de años. Si por el contrario este lugar no es suficiente, puede que el tercer molar quede retenido y no pueda erupcionar, provocando dolor e inflamación en la boca. En este caso se debe practicar la extracción del tercer molar retenido.
¿Qué pasa si no me quito los cordales?
Los cordales o terceros molares tienen una gran probabilidad de quedar retenidos por falta de espacio. La única solución para solucionar esta retención es realizando la extracción dental.
Si tenemos unos cordales retenidos la mejor solución es extraerlos. Si no lo hacemos, tarde o temprano, nos provocaran dolor, inflamación y probablemente la destrucción del segundo molar por la presión que ejerce sobre éste el tercer molar.
Los problemas derivados de la retención de los cordales son:
- Dolor e inflamación de la encía que recubre la muela del juicio.
- Infecciones regulares y muy dolorosas en la parte posterior de las arcadas dentales.
- Compresión sobre el segundo molar, provocando destrucción y caries en éste.
- Apiñamiento en el área de los incisivos por la fuerza que ejerce el tercer molar al intentar erupcionar.
Por lo tanto, si tienes una muela del juicio retenida, la mejor solución es realizar la extracción y, así, prevenir posibles problemas dentales.
Las muelas del juicio: una estela de la evolución
Aproximadamente un 70% de los modernos humanos presentamos problemas con nuestras muelas del juicio, ya sea por estar retenidas (es decir, la imposibilidad de poder erupcionar) o por no tenerlas formadas, término que denominamos agenesia dental.
El tercer molar es un claro ejemplo utilizado por la medicina evolutiva para describir la constante evolución que todavía hoy sufre el humano moderno.
Existen varias hipótesis de las causas de estas dos alteraciones de los cordales, pero la más seguida es la del cambio de la alimentación cuando el hombre comenzó ha servirse de la agricultura en el periodo Neolítico, unos 10.000 años atrás.
La agenesia de la muela del juicio se puede valorar a partir de los 11 años mediante sistemas radiográficos. En cambio, no será hasta casi los 19 o 20 años cuando podamos valorar adecuadamente el estado de los cordales retenidos.
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Especialista en Implantología, Periodoncia y Estética Dental. Sus más de 20 años de experiencia en odontología integrada le permiten tener una amplia visión de los planes tratamientos dentales que pueden realizarse y así ofrecer la solución más adecuada a nuestros pacientes.