El sexo oral es una práctica íntima común en la vida sexual de muchas personas. Aunque se percibe como una actividad placentera y una forma de intimidad, es importante entender cómo puede afectar a la salud de la boca de quienes lo practican.
En este artículo, explicaremos la relación entre el sexo oral y la salud bucal, además de las medidas que se pueden tomar para mantener una boca sana y disfrutar de una vida sexual segura y satisfactoria.
La importancia de la higiene oral
Mantener una buena higiene bucal es esencial para prevenir problemas como las caries y las enfermedades de las encías. Cepillarse los dientes al menos dos veces al día, usar hilo dental y visitar al dentista regularmente son hábitos fundamentales para mantener una boca sana.
Una higiene bucal rigurosa es especialmente importante si practicas sexo oral, ya que la boca puede ser un medio para la transmisión de bacterias y virus que pueden causar problemas de salud.
¿Qué riesgos tiene el sexo oral para la salud bucodental?
El sexo oral puede transmitir bacterias y virus que pueden causar problemas en la boca. Algunas enfermedades de transmisión sexual (ETS), como el VIH, la gonorrea, la clamidia y el herpes, pueden contagiarse a través del sexo oral y afectar la salud bucal.
Además, las bacterias presentes en la boca pueden aumentar el riesgo de infecciones, como las provocadas por el hongo Candida Albicans, candidiasis, y las enfermedades de las encías.
¿Qué enfermedades se pueden transmitir al practicar sexo oral?
Las ETS son infecciones que se pueden transmitir de una persona a otra a través del contacto sexual, incluido el sexo oral. A continuación, detallamos algunas ETS comunes que pueden afectar la boca y la garganta.
Virus de la inmunodeficiencia humana (VIH)
El VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana) es un virus que ataca sobre todo al sistema inmunológico. Una vez que entra en el organismo, debilita el sistema inmunológico y lo hace menos eficaz en la defensa de las infecciones y enfermedades.
Se transmite a través de fluidos corporales como sangre, semen, fluidos vaginales y leche materna. Así pues, sus principales modos de transmisión son las relaciones sexuales sin protección, compartir agujas, y de madre a hijo durante el parto o la lactancia.
Los síntomas del VIH varían según la etapa de la infección. En las primeras semanas tras el contagio, pueden aparecer síntomas similares a los de una gripe, como febrícula y malestar general, que desaparecen en unas semanas. Luego, el virus entra en un período de latencia sin síntomas visibles, durante el cual se reproduce lentamente. Esta fase puede durar años.
La última fase es la conocida como SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida), donde el virus ha dañado gravemente el sistema inmunológico. Hay pérdida de peso, fatiga, diarreas, deshidratación, fiebre, manchas en la piel, presencia de lesiones orales, aparición de infecciones oportunistas y de tumores malignos descontrolados.
En esta enfermedad es importante el diagnóstico precoz. Hoy día, gracias a la medicina, la enfermedad causada por el VIH se ha convertido en una enfermedad crónica y la mortalidad ha descendido a niveles muy bajos. Pero, no por ello, debemos bajar la guardia con respecto a su prevención.
La prevención del contagio por VIH pasa por el uso de preservativos durante las relaciones sexuales, realizar una profilaxis proexposición mediante medicamentos en personas con parejas VIH positivas y no compartir agujas.
Existe además una terapia post-exposición que debe iniciarse en las primeras 72 horas tras haber tenido una exposición y prolongarse alrededor de 28 días más.
Gonorrea
La gonorrea es una infección de transmisión sexual causada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae. Es una de las ETS más comunes y afecta tanto a hombres como a mujeres. La bacteria infecta las membranas mucosas del tracto reproductivo, incluyendo el cuello uterino, el útero y las trompas de Falopio en las mujeres, y la uretra en los hombres y mujeres. La gonorrea es una infección bacteriana que puede afectar la boca y la garganta cuando se transmite a través del sexo oral.
Los síntomas en los hombres pueden incluir dolor al orinar y secreción purulenta del pene. Las mujeres, en cambio, a menudo son asintomáticas, aunque pueden experimentar dolor al orinar, flujo vaginal anormal o sangrado entre períodos.
Cuando afecta a la cavidad oral se produce dolor de garganta, enrojecimiento y, a veces, pus en la parte posterior de la garganta.
Sin tratamiento, la gonorrea puede causar complicaciones graves, como enfermedad inflamatoria pélvica en mujeres, que puede llevar a infertilidad. En los hombres puede causar epididimitis o inflamación del escroto, pudiéndose complicar también con la infertilidad.
El diagnóstico se realiza mediante pruebas de laboratorio, y el tratamiento generalmente implica antibióticos. La creciente resistencia de la bacteria a los antibióticos es un problema preocupante. Por ello es muy importante la prevención, el diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado en esta enfermedad.
Es posible que las personas no presenten síntomas evidentes, lo que hace que la enfermedad se propague sin darse cuenta. La gonorrea en la garganta puede tratarse con antibióticos, pero es crucial detectarla a tiempo para evitar complicaciones.
La prevención incluye el uso de preservativos y la realización de pruebas regulares en personas sexualmente activas.
Clamidia
La clamidia es una enfección de transmisión sexual (ETS) causada por la bacteria Chlamydia trachomatis. Es una de las más frecuentes, sobre todo entre los jóvenes. La bacteria infecta el tracto genital, pero también puede afectar el recto y, cuando se transmite a través del sexo oral, a la garganta. Como ocurre con la gonorrea, muchas personas con clamidia oral no presentan síntomas, lo que dificulta su detección.
En las mujeres, la clamidia puede ser asintomática o causar síntomas como flujo vaginal anormal, dolor al orinar, dolor abdominal, sangrado entre períodos y durante o después del sexo. En los hombres, los síntomas incluyen secreción del pene, dolor y ardor al orinar y, en algunos casos, dolor e inflamación en los testículos.
Sin tratamiento, la clamidia puede llevar a complicaciones graves. En mujeres, puede causar enfermedad inflamatoria pélvica, lo que puede resultar en infertilidad, embarazo ectópico y dolor pélvico crónico. En hombres, puede causar epididimitis, que puede provocar infertilidad.
El diagnóstico se realiza mediante pruebas de laboratorio, y el tratamiento generalmente incluye antibióticos. Es fundamental que las parejas sexuales también sean tratadas para evitar la reinfección.
La prevención de la clamidia incluye el uso de preservativos y la realización de pruebas regulares para personas sexualmente activas. La detección y tratamiento tempranos son determinantes para evitar complicaciones a largo plazo.
Herpes simple
Virus del Papiloma Humano (VPH)
El virus del papiloma humano (VPH) es una de las infecciones de transmisión sexual más comunes. Existen más de 200 tipos de VPH, y unos 40 son los que pueden infectar las áreas genitales, la boca y la garganta. El VPH se transmite sobre todo a través del contacto sexual y el sexo oral.
Por suerte, la mayoría de las infecciones por VPH son asintomáticas y se resuelven espontáneamente, pero algunos tipos de VPH pueden causar verrugas genitales y otros pueden llevar a cánceres, como el cáncer de cuello uterino, de vulva, de vagina, de pene, de ano y de orofaringe.
El diagnóstico de VPH puede incluir pruebas de Papanicolaou (Pap) y pruebas de ADN para identificar tipos de VPH de alto riesgo. La prevención del VPH se centra en la vacunación, que es altamente efectiva contra los tipos de VPH que causan la mayoría de los cánceres relacionados. Además, el uso de preservativos puede reducir el riesgo de transmisión, aunque no lo elimina del todo debido al contacto con áreas no cubiertas por el preservativo.
La vacunación contra el VPH es recomendada para adolescentes antes de que se expongan al virus, y las pruebas regulares de detección para las mujeres ayudan a prevenir el cáncer de cuello uterino. La educación y la promoción de prácticas sexuales seguras también son clave para controlar la propagación del VPH.
Sífilis
Infecciones bucales
El sexo oral puede transmitir estas infecciones cuando hay contacto directo entre la boca y los genitales, el ano o las secreciones infectadas. Los síntomas de las infecciones bucales pueden incluir llagas, ampollas, enrojecimiento, dolor de garganta y, en algunos casos, síntomas más graves dependiendo del tipo de infección.
La prevención es crucial e incluye el uso de barreras de protección, como condones y protectores dentales durante el sexo oral, para reducir el riesgo de transmisión. Mantener una buena higiene oral y realizar chequeos regulares con un profesional de salud, también son prácticas recomendadas.
La educación sobre las prácticas sexuales seguras y el reconocimiento temprano de los síntomas de las infecciones bucales pueden ayudar a reducir la propagación de las ETS y promover una salud sexual integral.
¿Qué medidas reducen los riesgos al practicar el sexo oral?
Para reducir los riesgos asociados al sexo oral, es importante tomar algunas precauciones. Aquí hay varias medidas que puedes adoptar para proteger tu salud bucal:
Usar preservativos y barreras de protección
Usar preservativos durante el sexo oral puede ayudar a prevenir la transmisión de ETS y reducir el riesgo de infecciones en la boca. Existen preservativos específicamente diseñados para el sexo oral, así como barreras bucales, como los protectores bucales de látex, que proporcionan una capa adicional de seguridad.
Comunicación con la pareja
Mantener una comunicación abierta y honesta con tu pareja sobre la salud sexual es fundamental. Hablar sobre la necesidad de usar protección y hacerse pruebas de ETS regularmente puede ayudar a reducir el riesgo de transmisión de infecciones.
Higiene bucal antes y después del sexo oral
Practicar una buena higiene bucal antes y después del sexo oral es crucial. Cepillarse los dientes, usar enjuague bucal y lavarse las manos son pasos importantes para reducir la cantidad de bacterias en la boca y prevenir infecciones.
Beneficios de una buena salud bucal al practicar sexo oral
Tener una buena salud bucal no solo previene problemas, sino que también mejora la experiencia del sexo oral. Una boca sana puede aumentar la confianza durante el acto sexual y hacer que sea más agradable. Además, una boca limpia y saludable puede mejorar el sabor y la sensación durante el sexo oral, haciendo que la experiencia sea más placentera para ambas personas.
Confianza y satisfacción sexual
Una buena salud bucal puede aumentar la confianza en uno mismo y en la pareja durante el sexo oral. Sentirse seguro acerca de la salud de tu boca puede hacer que la experiencia sea más relajada y disfrutable.
Además, saber que ambos están tomando medidas para protegerse mutuamente puede fortalecer la relación y aumentar la satisfacción sexual.
Mejor sabor y sensaciones
Mantener una buena higiene bucal puede mejorar el sabor y la sensación durante el sexo oral. Una boca limpia es más agradable para ambas partes, lo que puede hacer que la experiencia sea más placentera. Usar productos como enjuagues bucales también puede ayudar a mantener la frescura y la limpieza.
Prevención de salud oral para una vida sexual plena y segura
El sexo oral puede ser una experiencia placentera y gratificante, pero es importante considerar cómo puede afectar la salud bucal. Mantener una buena higiene y tomar precauciones durante el sexo oral son claves para mantener una boca sana y disfrutar de una vida sexual segura y satisfactoria. Promover la educación y la conciencia sobre este tema fomenta prácticas sexuales seguras y saludables, incluyendo el cuidado de la salud bucal. Con la información y las precauciones adecuadas, puedes proteger tu salud y disfrutar plenamente de tu vida sexual. No dudes en consultar a tu dentista para más información sobre cómo cuidar tu salud bucodental.
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Especialista en Implantología, Periodoncia y Estética Dental. Sus más de 20 años de experiencia en odontología integrada le permiten tener una amplia visión de los planes tratamientos dentales que pueden realizarse y así ofrecer la solución más adecuada a nuestros pacientes.
¿las ETS pueden perjudicar el estado de las piezas dentales, el esmalte, favorecer caries, etc.?
Buen día Gemele.
Hoy día no existe ningún tipo de estudio científico en el que se relacione directamente a las ETS con la aparición de caries dentales.
Un saludo cordial desde Barcelona.